PyMES al borde del colapso: advierten que 31.500 empresas podrían cerrar y crece la tensión con el modelo económico
17 de febrero de 2026
Un informe de la ENAC alerta sobre el deterioro del entramado productivo, con caída de ventas, empleo en retroceso y presión importadora. El escenario golpea el tercer año de gestión de Javier Milei.
La economía productiva argentina enfrenta un escenario crítico. Un informe reciente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino advirtió que alrededor de 31.500 pequeñas y medianas empresas podrían cerrar durante 2026, en medio de una combinación de consumo deprimido, pérdida de rentabilidad y creciente competencia de productos importados.
La proyección representa el 6,3% del universo PyME y profundiza la crisis del sector, luego de que más de 20.000 firmas dejaran de operar durante 2025. El relevamiento, realizado sobre 302 empresas, cooperativas y trabajadores autónomos de 22 provincias, revela además un fuerte pesimismo empresarial respecto al futuro inmediato.

Pesimismo empresario y caída del consumo
Según el estudio, el 56,3% de los empresarios cree que la situación económica empeorará en 2026, mientras que el 21,5% asegura no encontrar variables que permitan proyectar crecimiento en sus negocios.
Los datos reflejan un escenario que impacta directamente en la economía real y genera cuestionamientos sobre la sostenibilidad del modelo económico vigente. En el inicio del tercer año de gestión libertaria, el panorama productivo aparece atravesado por incertidumbre, caída de la demanda y dificultades para sostener la actividad.

Ventas en retroceso y rentabilidad en niveles críticos
El Radar PyME indica que solo el 52,6% de las empresas logró niveles de ventas considerados razonables durante el último trimestre de 2025, lo que representa una caída interanual de 16,5 puntos porcentuales.
La industria es el sector más afectado, con apenas el 46% de las empresas en niveles aceptables de facturación. En paralelo, el 88% de las firmas registró incrementos de costos, aunque solo el 69% logró trasladarlos a precios. La principal causa para no hacerlo es la baja del consumo, señalada por el 58% de los empresarios.
Como consecuencia, apenas el 32% de las compañías mantiene rentabilidad positiva, mientras que más del 25% opera directamente con pérdidas.

Impacto en el empleo y deterioro del poder adquisitivo
La crisis productiva también repercute en el mercado laboral. Durante el cuarto trimestre de 2025 se registró una caída neta del empleo del 1,88%, con fuerte impacto en el sector industrial.
El informe señala además que siete de cada diez empresas consideran que sus trabajadores perdieron poder adquisitivo durante el último año, lo que profundiza el círculo de retracción del consumo interno. En ese contexto, el 71% de las PyMES aseguró que no prevé incorporar personal en el corto plazo.
Importaciones y presión sobre la industria nacional
Otro de los factores que aparece como determinante es la apertura importadora. El relevamiento indica que el 42% de las PyMES se siente perjudicado por el ingreso de productos extranjeros, porcentaje que aumenta dentro del sector industrial.
De cara a 2026, el 58% de las industrias anticipa que su situación económica podría empeorar, lo que alimenta el temor a nuevos cierres y reducción de la actividad productiva.

Reforma laboral, lejos de ser la solución
En contraste con el debate político y sindical, la reforma laboral no aparece entre las prioridades del sector empresario. Solo el 1% de las empresas encuestadas considera que podría ser una herramienta para impulsar la recuperación económica.
El dato contrasta con las discusiones que atraviesan al movimiento obrero, donde referentes sindicales como Rodolfo Aguiar cuestionaron las estrategias de la CGT frente a los cambios estructurales del mercado laboral.
Desde la entidad empresaria remarcaron que la principal demanda del sector pasa por la reactivación del mercado interno, el acceso al crédito y políticas que permitan recuperar márgenes de rentabilidad.
Advertencia sobre el entramado productivo
El informe concluye que el deterioro de la economía real es sostenido y advierte sobre el riesgo de desarticulación del tejido productivo nacional si no se implementan medidas de estímulo.
La caída de ventas, la pérdida de empleo y la fragilidad financiera de miles de empresas configuran un escenario que mantiene en alerta al sector PyME, considerado históricamente uno de los principales generadores de trabajo en Argentina.


