Escándalo en Boca: tres jugadores separados del plantel en medio de una crisis sin fondo
30 de julio de 2025
Miguel Ángel Russo excluyó a Marcos Rojo, Cristian Lema y Marcelo Saracchi del primer equipo tras el papelón ante Huracán. La decisión habría sido orden directa de Riquelme, mientras el club acumula 11 partidos sin ganar y el vestuario estalla en silencio.
Boca Juniors atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia reciente. A once partidos consecutivos sin conocer la victoria se suman conflictos internos, decisiones polémicas y un clima tenso entre jugadores, cuerpo técnico y dirigencia. La última medida del técnico Miguel Ángel Russo, que excluyó del plantel a tres futbolistas de peso, dejó al descubierto el caos que reina en el club de la Ribera.
Marcos Rojo, Cristian Lema y Marcelo Saracchi fueron apartados del equipo profesional y no podrán ingresar al vestuario del primer equipo. La drástica decisión fue comunicada por Russo, aunque trascendió desde el predio de Ezeiza que fue una orden directa del presidente Juan Román Riquelme, quien mantiene un perfil bajo y distante en medio del colapso deportivo.
La crisis se agravó tras el insólito rendimiento en la derrota ante Huracán, donde Boca ni siquiera logró rematar al arco. El desconcierto táctico, sumado al polémico cambio de Miguel Merentiel y las escuetas declaraciones del entrenador, encendieron las alarmas en todo el mundo xeneize.
En paralelo, el malestar dentro del plantel crece. Este martes, Riquelme se presentó en el predio de Ezeiza pero evitó cualquier contacto con los jugadores. Ingresó, se dirigió a su oficina y se retiró sin mantener diálogo alguno, ni con el plantel ni con los medios que aguardaban respuestas.
El próximo compromiso ante Racing, en una Bombonera que promete clima hostil, se perfila como una prueba límite. El rival presentará un equipo alternativo por su compromiso copero ante Peñarol, lo que deja al conjunto de Russo sin margen de error. Una nueva derrota, incluso ante suplentes, podría detonar una nueva tormenta.
Boca no solo no encuentra el rumbo futbolístico, sino que parece haber perdido el liderazgo institucional. Los hinchas, atónitos, observan cómo se desmorona un proyecto que prometía devolver al club su mística ganadora y que hoy navega a la deriva.