Septiembre caliente: la nueva ola de aumentos que golpea a los bolsillos argentinos
29 de agosto de 2025
El noveno mes del año llega con una nueva ola de aumentos que golpeará el bolsillo de los argentinos: suben las prepagas, el transporte público, las cuotas de colegios privados, los combustibles y los servicios básicos como luz, gas y agua. En un contexto de inflación persistente y caída del poder adquisitivo, el mes arranca con fuertes tensiones entre el gobierno de Javier Milei y los sectores más afectados por el ajuste.
Septiembre se inicia con un menú de aumentos que, uno por uno, van marcando la temperatura de la economía y el humor social. Prepagas, transporte, colegios, combustibles, tarifas de luz y gas, e incluso los alquileres, sumarán presión sobre la inflación en un país que aún no logra estabilizar el poder adquisitivo de sus trabajadores.
El escenario se da en medio de un gobierno de Javier Milei que, tras cumplir nueve meses en la Casa Rosada, sostiene que “la inflación está controlada” y que la política de ajuste es el único camino posible para ordenar las cuentas públicas. Sin embargo, los números oficiales muestran otra realidad: el índice de precios al consumidor (IPC) acumuló un 76,5% en los primeros siete meses del año, según el INDEC, y las consultoras privadas advierten que el 2025 cerrará con un piso de 110% anual.
Alquileres: la pulseada eterna
Aunque la Ley de Alquileres fue derogada a fines de 2023, muchos contratos aún se actualizan con el índice de contratos de locación (ICL), elaborado por el Banco Central. En septiembre, esa fórmula arroja una suba del 50,3%, menor al 55,6% de agosto y muy lejos del 190% que se registraba en enero. La desaceleración es evidente, pero insuficiente para los inquilinos, que hoy destinan hasta el 40% de su ingreso mensual a pagar un techo.
Prepagas: la salud, cada vez más cara
Las empresas de medicina privada aplicarán un aumento de entre 1,4% y 1,9%, que se trasladará tanto a las cuotas como a los copagos. Aunque se trata de un ajuste menor que la inflación de julio (1,9%), el acumulado en lo que va del año ya supera el 45%. Desde junio, los afiliados pueden comparar planes y prestadores a través de la plataforma de la Superintendencia de Servicios de Salud, pero las opciones de migrar a una cobertura más económica son cada vez más limitadas.
Transporte: más caro viajar en colectivo y subte
En la provincia de Buenos Aires, el boleto mínimo de colectivo pasará de $509,39 a $529,25; mientras que en la Ciudad, subirá de $506,39 a $526,13. El subte no se queda atrás: desde este lunes, viajar costará $1071,20, mientras que el premetro trepará a $374,92.
Los aumentos, que representan en promedio un 3,9%, se suman a un cuadro donde la movilidad urbana ya se lleva una porción significativa del salario: una familia que vive en el conurbano y trabaja en la Capital destina más de $120.000 mensuales solo en transporte público.
Educación privada: cuotas en ascenso
En un país donde seis de cada diez chicos asisten a colegios privados, el aumento de las cuotas golpea directo a la clase media. En CABA, los valores irán desde $36.839 en nivel inicial hasta $244.365 en secundarios técnicos. En la provincia, la escala se ubica entre $29.180 y $196.060, según el nivel y el porcentaje de subvención estatal.
Aunque el Ministerio de Educación insiste en que los vouchers escolares lanzados en marzo funcionan como paliativo, la cobertura llega apenas al 12% de los estudiantes. El resto enfrenta un dilema creciente: mantener la matrícula o pasarse a la escuela pública.
Combustibles: suba parcial, pero inevitable
El Gobierno dispuso un nuevo aumento en los impuestos a las naftas y al gasoil, mediante el decreto 617 publicado el 29 de agosto. Desde septiembre, el litro de súper tendrá un recargo de $10,52 y el gasoil de $8,58. Aunque el alza representa menos del 1%, el sector anticipa que habrá nuevas actualizaciones antes de fin de año para cumplir con el cronograma acordado con el FMI.
El traslado al surtidor impacta de inmediato en la logística y, por ende, en el precio de los alimentos. Según datos de la Cámara de Supermercados, el transporte representa ya el 15% del costo final de la mercadería.
Servicios públicos: la otra factura que preocupa
Las tarifas de luz, gas y agua también subirán. La Secretaría de Energía fijó en $13.554/MWh el precio mayorista de la electricidad, con un incremento del 0,5%. El Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) publicará en estos días los nuevos cuadros tarifarios, que incluirán además los ajustes por transporte y distribución.
En paralelo, Cammesa advirtió que los subsidios a la energía se reducirán otro 10% en el último trimestre, lo que dejará a los hogares de ingresos medios con boletas hasta 30% más altas hacia fin de año.
El trasfondo político: ajuste y resistencia
Mientras estos aumentos se multiplican, el Gobierno insiste en que el proceso es inevitable. “Los precios relativos deben sincerarse”, repite el ministro de Economía, Luis Caputo, en cada conferencia. Javier Milei se muestra convencido de que el “ancla fiscal” permitirá, hacia 2026, una baja sostenida de la inflación.
La oposición, en cambio, denuncia un plan de ajuste que castiga a los trabajadores y beneficia al sector financiero. Gobernadores del PJ y la UCR ya anticiparon que llevarán al Congreso un paquete de medidas para moderar las tarifas y revisar el esquema de subsidios.
En la calle, el malestar se hace sentir. Los sindicatos docentes reclaman por paritarias que corran a la par de la inflación; las organizaciones de inquilinos advierten que los desalojos se multiplicaron un 35% interanual; y las asociaciones de consumidores denuncian que las familias de ingresos medios hoy “viven al fiado”, recurriendo a tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos.
Septiembre en perspectiva
El noveno mes del año se perfila como un termómetro político y social. A un año de haber ganado las elecciones, Milei enfrenta el desafío de mostrar resultados concretos: bajar la inflación sin pulverizar el consumo. Por ahora, las cuentas cierran para el FMI y los acreedores, pero no para los hogares argentinos.
En un país donde la inflación se mide día a día en el supermercado y en la carga de la SUBE, septiembre será recordado no solo como otro mes de aumentos, sino como una postal de la Argentina de 2025: ajuste, resistencia y una sociedad que todavía espera un alivio que no llega.