Hermetismo, tensión y mucha rosca: el peronismo define las candidaturas en la Provincia de Buenos Aires
17 de julio de 2025
En medio de un clima de extrema reserva y pulseadas silenciosas, los equipos negociadores de Fuerza Patria, liderados por Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, intensificaron las conversaciones en las últimas horas para definir las listas que competirán en las elecciones legislativas bonaerenses del próximo 7 de septiembre.
Con hermetismo, tensiones internas y negociaciones contrarreloj, el peronismo define su estrategia electoral para el 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires.
En medio de un clima de extrema reserva y pulseadas silenciosas, los equipos negociadores de Fuerza Patria, liderados por Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, intensificaron las conversaciones en las últimas horas para definir las listas que competirán en las elecciones legislativas bonaerenses del próximo 7 de septiembre. "Seguimos negociando, por ahora no hay listas cerradas", afirmó una fuente muy importante del peronismo a La Plata Diario y reconoció que los "nombres instalados todavía no están cerrados".
Aunque los nombres aún no se oficializan, y el hermetismo es la regla, fuentes con acceso a la mesa de negociación revelaron a TN que ya circulan borradores con una posible distribución del poder dentro de las listas. Según estos trascendidos, se proyecta un reparto que garantice 29 bancas para el frente oficialista. El esquema más avanzado –aunque todavía no cerrado– propone asignar 11 lugares al kicillofismo, otros 11 al kirchnerismo duro, y 7 al massismo.
Rosca silenciosa y reuniones en La Plata
“Las conversaciones son permanentes. Hay reuniones en todos los rincones de La Plata y de cada sección electoral”, aseguró un dirigente cercano al proceso. La arquitectura electoral se cocina en simultáneo en distintas mesas, con representantes de las tres patas del espacio que buscan sostener la unidad, pero también blindar su peso interno.
Mientras tanto, Kicillof, Massa y Máximo Kirchner tienen pendiente un nuevo cónclave en persona, clave para destrabar las diferencias más sensibles antes del cierre legal de listas. Ese encuentro aún no tiene fecha ni lugar confirmados, pero se prevé que será en las próximas horas, antes de que el reloj marque el límite: las 00:00 del sábado, sin posibilidad de prórroga.
Cierre frenético y sede en duda
La inscripción de listas se realizará de forma digital, pero los apoderados de cada sector se reunirán en La Plata para firmar las planillas definitivas. Inicialmente se especuló con que el encuentro podría desarrollarse en la Casa de Gobierno bonaerense o en la sede del PJ provincial, aunque en las últimas horas cobró fuerza la posibilidad de que tenga lugar en el Senado de la provincia.
“A esa hora tienen que estar firmadas las listas completas de los 135 distritos y de las ocho secciones electorales con los tres avales. Ahora es todo rosca, y pocos nombres”, explicó un operador peronista que participa del armado.
Entre los nombres que circulan como posibles cabezas de lista por la Tercera Sección Electoral, se mencionan a la vicegobernadora Verónica Magario y al diputado bonaerense Mariano Cascallares, en reemplazo de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, inhabilitada por la Justicia para ejercer cargos públicos.
En cambio, Máximo Kirchner, presidente del PJ bonaerense, comenzó a bajarse de las quinielas como posible candidato, en un giro táctico que responde a una estrategia de bajo perfil y reserva hasta el último minuto. “No queremos repetir lo que nos pasó en CABA, cuando blanqueamos que Santoro era el candidato y les dimos tiempo a los libertarios para mover sus fichas”, justificó una fuente del espacio, en referencia a la postulación de Manuel Adorni por La Libertad Avanza, que terminó complicando las aspiraciones peronistas en la Ciudad.
Los intendentes, actores clave en el armado local
El juego de nombres también se traslada al plano municipal. Varios intendentes peronistas buscan encabezar las listas para los concejos deliberantes, con el objetivo de potenciar sus liderazgos locales y asegurar el arrastre de votos. Sin embargo, esta táctica todavía no fue consensuada y genera tensiones internas.
El cierre de listas promete un sábado agitado, marcado por las urgencias, el tironeo territorial y la necesidad de mostrar una foto de unidad en un contexto donde el oficialismo bonaerense enfrenta una oposición fortalecida y una ciudadanía que observa con escepticismo el rumbo económico del país.