El padrón reaviva la pelea en el PJ bonaerense y recalienta la disputa entre Kicillof y La Cámpora
14 de enero de 2026
Una movida de Verónica Magario para recibir nuevas afiliaciones encendió las alarmas del kirchnerismo duro, que recordó el límite fijado en diciembre y advirtió sobre posibles impugnaciones si no hay lista de unidad.
La interna del Partido Justicialista bonaerense volvió a subir de temperatura y esta vez el foco quedó puesto en un viejo problema sin resolver: el padrón de afiliados. La decisión de Verónica Magario de habilitar oficinas del Senado provincial para recibir fichas de afiliación reavivó la desconfianza entre el axelismo y La Cámpora, que respondió difundiendo el acta partidaria que establece como fecha límite el 30 de diciembre de 2025.
El episodio dejó al descubierto un conflicto latente que amenaza con convertirse en una guerra abierta si fracasan las negociaciones por una lista de unidad. En el entorno de Máximo Kirchner advirtieron que cualquier afiliación posterior a esa fecha no puede ser incorporada al padrón oficial, mientras que desde el sector del gobernador relativizan el alcance administrativo del acta y ponen el acento en la necesidad política de ordenar el partido.
El calendario que presiona a todos
El trasfondo de la disputa es el 7 de febrero, fecha límite para la presentación de candidaturas. Ese día se definirá si el PJ bonaerense logra una síntesis o si avanza hacia una interna partidaria que promete ser áspera, con impugnaciones cruzadas y denuncias administrativas.
El padrón cobra relevancia justamente en ese escenario. Si hay acuerdo político, los tecnicismos quedarán en segundo plano. Pero si no hay consenso, cada ficha será revisada con lupa y el conflicto podría judicializarse.
Un padrón viejo y una actualización en disputa
El PJ bonaerense arrastra desde hace años un padrón desactualizado, con miles de afiliaciones sin validar. En la reunión del Consejo partidario realizada el 19 de diciembre en Malvinas Argentinas, se acordó avanzar con una actualización, lo que disparó operativos territoriales en distintos distritos.
Acta reunio?n de Junta - PJ bonaerense by LPO
En La Plata, el alakhismo montó un esquema de carga de fichas cerca de la sede partidaria, mientras que La Cámpora también incorporó nombres en esos días. La discusión ahora es si ese proceso quedó cerrado el 30 de diciembre o si puede extenderse en la práctica.
El miedo a una interna con baja participación
Más allá del control del partido, hay un dato que preocupa a todos: la desmovilización del peronismo. Dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro reconocen que una interna podría tener una participación limitada, incluso menor a la de la reciente elección radical.
“Con suerte llegamos a 100 mil votos en toda la provincia yendo a buscar a los afiliados”, admitió un referente del espacio, en una comparación que refuerza la idea de que una compulsa abierta podría debilitar al PJ.
La pelea por la presidencia del partido
El punto más sensible de la negociación es la presidencia del PJ bonaerense. En el axelismo dan por descartada la continuidad de Máximo Kirchner y rechazan que La Cámpora retenga ese lugar. Del otro lado, sospechan que el gobernador busca desplazar definitivamente al kirchnerismo del control partidario.

En ese marco apareció el nombre de Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, a quien en el kicillofismo señalan como una jugada impulsada por Máximo Kirchner con respaldo de jefes comunales del conurbano.
Magario, en el centro del tablero
Mientras tanto, Verónica Magario juega fuerte. Aunque el Senado provincial muestra una actividad legislativa limitada, la vicegobernadora se mueve con intensidad en el plano partidario. En el axelismo dan casi por descontada su candidatura para conducir el PJ, como reconocimiento a su rol electoral en la Tercera Sección.

Además, su eventual llegada a la presidencia del partido tiene una ventaja estratégica: no la posiciona como candidata a gobernadora, ya que no puede volver a integrar la fórmula provincial. Ese dato podría facilitar una síntesis con La Cámpora y descomprimir la pelea por la sucesión de Axel Kicillof.
Por ahora, el padrón volvió a ser la chispa que encendió una interna que nadie quiere, pero que todos se preparan para dar si el acuerdo político no llega a tiempo.


