Crece la desesperación por un trabajo: largas filas para conseguir su primer trabajo en CABA
12 de agosto de 2025
En plena recesión, cientos de personas acudieron a la Expo Empleo Barrial en Chacarita para postularse a más de 450 vacantes ofrecidas por 30 empresas. La informalidad y los salarios bajos agravan el panorama.
En un contexto de recesión y crisis laboral en Argentina, cientos de jóvenes y adultos de diferentes edades formaron largas filas este martes en la Expo Empleo Barrial realizada en Chacarita, Ciudad de Buenos Aires. El evento, organizado por la Secretaría de Trabajo y Empleo porteña, ofreció 450 puestos laborales distribuidos entre 30 empresas de distintos rubros, con oportunidades que abarcan desde operarios hasta atención al cliente y seguridad privada.
Para participar, los interesados debieron completar un formulario de preinscripción que permitiera cruzar su perfil con las vacantes disponibles. Sin embargo, para muchos la búsqueda laboral se prolonga desde hace meses o incluso años.
“Busco hace dos años y no consigo algo que me permita independizarme. Pagan menos de 600 mil pesos por nueve horas y es imposible, o te ofrecen 12 horas que no te dejan estudiar”, relató un joven de 24 años que asistió al encuentro. Otro postulante, de 27 años y oriundo de Tortuguitas, explicó que está dispuesto a aceptar cualquier puesto: “Me enteré por redes sociales y vine a dejar currículum donde pueda”.
La escena no estuvo compuesta solo por jóvenes. También se acercaron adultos con experiencia que buscan reinsertarse en el mercado laboral formal. Una mujer de 40 años, proveniente de San Antonio de Padua, señaló: “Hace un año que no tengo trabajo fijo. Hago trabajos freelance, pero necesito un ingreso estable para cubrir gastos básicos”.
El panorama laboral se ve además afectado por la expansión de modalidades informales, como el uso del monotributo para encubrir relaciones de dependencia. Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), el 14% de los trabajadores informales figura como monotributista, aunque en la práctica cumplen funciones como empleados fijos.
Esta práctica, que no se ajusta al marco legal vigente, permite a las empresas reducir aportes y cargas sociales, evitando la formalización. El estudio advierte que la baja productividad y la falta de inversión en empleo genuino agravan la precarización laboral en el país, dejando a miles de trabajadores en una situación de vulnerabilidad.